martes, 6 de noviembre de 2007

El ave Fenix


Leyendo "Farenheit 451" de Ray Bradbury, me encontré con una parte al final que no podría estar expresada de mejor manera (cito al final).
Hacía poco había escuchado "2+2=5" de radiohead por primera vez y me sentí... realmente no sé cómo explicarlo, por lo cuál recomiendo que la escuchen y si tienen tiempo escuchen todo el cd*, porque es genial.
En fin, lo importante es que ésta canción había dejado nuevas ideas en mi cabeza. Ideas de cómo nos alentamos a equivocarnos y una vez que lo hacemos, cómo nos esforzamos por mantenerlo oculto. Intentamos con toda nuestra fuerza de esconder todo lo que nos pesa, no sólo de los demás, si no también, en la medida de lo posible, de nosotros mismos, hasta que ya no pueda aguantarse más.
En ese momento el mundo grita "BASTA!" Y si, te equivocaste. Si, es mucho más fácil quedarte en casa "where 2 & 2 always makes up five", pero es mucho más sabio renacer de las cenizas como el Ave Fenix y recordar las cosas que hicimos mal, mantenerlas en un lugar donde podamos verlas. Y de ésta manera, tal vez...con el tiempo, aprender la lección (alguna lección) para poder dejar de lamentarse, ocultarse y enojarse.

"-Hubo un pajarraco llamado Fenix, mucho antes de Cristo. Cada pocos siglos encendía una hoguera y se quemaba en ella. Debía ser primo hermano del Hombre. Pero, cada vez que se quemaba, resurgía de las ceniza, conseguía renacer. Y parece que nosotros hacemos lo mismo una y otra vez, pero tenemos algo que el Fenix no tenía. Sabemos la maldita estupidez que acabamos de cometer. Conocemos todas las tonterías que hemos cometido durante un millar de años y en tanto que recordemos esto y lo conservemos donde podamos verlo, algún día dejaremos de levantar esas malditas piras funerarias y arrojarnos sobre ellas..."
Ray Bradbury- "Farenheit 451"

*Hail to the Thief- Radiohead (año 2003)

sábado, 13 de octubre de 2007

una observación boba al pasar

Hoy una amiga me contó una fábula, me parece interesante compartirla:
Había una vez un nido, en este nido vivía una flia de pajaritos. La mamá pájaro le dijo a sus hijitos "vayanse a dormir que mañana tenemos que emigrar", pero el más chiquito de los pajaritos se puso en loco y dijo "no me voy a dormir una mierda, me voy a quedar jugando a la play" la mamá enojada se fue a dormir. A la mañana cuando el pajarito se levantó su familia no estaba. Entonces decidió partir solito. Cuando llegó la noche el pajarito muerto de frío se cayó. Empezó a agonizar cuando derepente una vaca le cagó ensima, como estaba calentito empezó a revivir, sacó la cabecita y pió contento. Un gato lo escuchó cantar entonces fue y se lo comió.
Moraleja nº1: no todo el que te caga es tu enemigo
Moraleja nº2: no todo el que te saca de la mierda es tu amigo
Moraleja nº3: si estás calentito y contento cerrá ell pico!

viernes, 12 de octubre de 2007

un poco preocupante

Me pregunto cómo hicimos para llegar a octubre en tan poco tiempo…¿acaso alguien nota que el tiempo pasa cada vez más rápido? Enserio, es eso o yo lo desperdicio con tanto empeño que ya no puedo ni distinguir el paso de las horas. Me persigue, me atosiga, me atropella, me confunde! El otro día llegué a casa a eso de las 4 de la tarde y me tire a dormir una siestita de media hora. Como era de esperarse la siestita de media hora se transformó en una gran siesta de dos horas y media. Cuando me desperté el sol se estaba escondiendo. Pero no lo noté…miré el reloj y puse la peor cara de susto de mi vida. No sé por qué razón mi cabeza pensó: “son las 6.30 de la mañana, mierda! Me quedé re dormida!” Empecé a correr en mi cuarto organizando las cosas para salir, esas cosas que no había podido organizar porque me había quedado dormida. Hasta que de repente entró mamá y dijo: “¿qué haces?”. Recién ahí entendí todo.
Fue muy bizarro el resto del día, todavía me quedaba esa sensación de que eso ya lo había hecho o que era el día siguiente. Lo bueno fue que al final pude aprovechar el tiempo, sentía que había ganado algo. Ahora, pensando de nuevo: que boluda soy, por dios! A veces realmente desvarío, empiezo a preocuparme un poco.