sábado, 13 de octubre de 2007

una observación boba al pasar

Hoy una amiga me contó una fábula, me parece interesante compartirla:
Había una vez un nido, en este nido vivía una flia de pajaritos. La mamá pájaro le dijo a sus hijitos "vayanse a dormir que mañana tenemos que emigrar", pero el más chiquito de los pajaritos se puso en loco y dijo "no me voy a dormir una mierda, me voy a quedar jugando a la play" la mamá enojada se fue a dormir. A la mañana cuando el pajarito se levantó su familia no estaba. Entonces decidió partir solito. Cuando llegó la noche el pajarito muerto de frío se cayó. Empezó a agonizar cuando derepente una vaca le cagó ensima, como estaba calentito empezó a revivir, sacó la cabecita y pió contento. Un gato lo escuchó cantar entonces fue y se lo comió.
Moraleja nº1: no todo el que te caga es tu enemigo
Moraleja nº2: no todo el que te saca de la mierda es tu amigo
Moraleja nº3: si estás calentito y contento cerrá ell pico!

viernes, 12 de octubre de 2007

un poco preocupante

Me pregunto cómo hicimos para llegar a octubre en tan poco tiempo…¿acaso alguien nota que el tiempo pasa cada vez más rápido? Enserio, es eso o yo lo desperdicio con tanto empeño que ya no puedo ni distinguir el paso de las horas. Me persigue, me atosiga, me atropella, me confunde! El otro día llegué a casa a eso de las 4 de la tarde y me tire a dormir una siestita de media hora. Como era de esperarse la siestita de media hora se transformó en una gran siesta de dos horas y media. Cuando me desperté el sol se estaba escondiendo. Pero no lo noté…miré el reloj y puse la peor cara de susto de mi vida. No sé por qué razón mi cabeza pensó: “son las 6.30 de la mañana, mierda! Me quedé re dormida!” Empecé a correr en mi cuarto organizando las cosas para salir, esas cosas que no había podido organizar porque me había quedado dormida. Hasta que de repente entró mamá y dijo: “¿qué haces?”. Recién ahí entendí todo.
Fue muy bizarro el resto del día, todavía me quedaba esa sensación de que eso ya lo había hecho o que era el día siguiente. Lo bueno fue que al final pude aprovechar el tiempo, sentía que había ganado algo. Ahora, pensando de nuevo: que boluda soy, por dios! A veces realmente desvarío, empiezo a preocuparme un poco.