En un principio, el entretenimiento era una actividad en la cuál las masas se reunían y disfrutaban juntas. Los clientes participaban íntimamente en el espectáculo que los rodeaba. Es decir, que las personas no sólo interactuaban entre sí, si no que también formaban parte del espectáculo. Algunos ejemplos de éste tipo de recreaciones serían los parques de atracciones, los circos y tal vez el teatro.
Más tarde, los avances tecnológicos, la radio, el cine, la televisión, y ahora el video, el dvd y el Internet llevaron a un gran cambio. Produjeron la abstracción de los espectadores. En todos estos medios de entretenimiento el espectador precisa alejarse de la realidad y estar concentrado. Si bien estas características son semejantes o iguales a algunas de las características del juego según Huizinga o Caillois, en el entretenimiento actual el hombre ya no se percata si tiene a otra persona al lado. Puede que ésta sea a su vez, una de las razones por la cuál ya ni siquiera el cine es suficiente para la sociedad actual. El entretenimiento se volvió tan individualista que la gente habla en medio de una película, se para, come, deja el celular encendido y a veces inclusive hasta se pone a hablar por teléfono.
Se dice que actualmente estamos en un mundo globalizado en el cuál se sobrepasan las fronteras nacionales y todos los hombres estamos más conectados. Pero ¿qué tan conectados estamos realmente?
No hay comentarios:
Publicar un comentario