En primer lugar, es importante destacar que es difícil encontrar una definición satisfactoria de la noción de arte. Por lo cual yo intentaré dar mi definición, pero para llegar a ella, debo aclarar ciertos conceptos previamente. Comenzaré explicando algunas nociones básicas de la física.
En física y química, el átomo es una de las unidades más pequeñas de un elemento químico. Está compuesto por un núcleo de carga positiva (que puede combinar protones y neutrones) y una nube de electrones con carga negativa a su alrededor. El concepto de átomo como bloque básico que compone la materia del universo fue postulado por la escuela atomista en la Antigua Grecia. Es decir que toda la materia del universo (y por lo tanto, de la Tierra) está compuesta por átomos. Cada uno de ellos transmite una frecuencia vibratoria que puede ser calculada. Todos los seres humanos tienen una frecuencia vibratoria única. Ésta puede ser influenciada por la interacción con otros elementos u otros seres humanos y oscilar levemente (dentro de un mismo rango de frecuencias).
Una obra de arte, en su percepción por los sentidos se aprecia como materia o energía. Por lo tanto, está compuesta por átomos. Al igual que el ser humano, también tiene y transmite una frecuencia de onda vibracional. Otro elemento que forma (o podría formar) una obra de arte son (entre otros), el color y el sonido o la música. (El color, por ejemplo, es una percepción visual que distingue las distintas longitudes de onda en una zona visible del espectro electromagnético. El sonido, a su vez, es cualquier fenómeno que involucre la propagación en forma de ondas elásticas (sean audibles o no), generalmente a través de un fluido (u otro medio elástico) que esté generando el movimiento vibratorio de un cuerpo. En otras palabras, los colores y los sonidos tienen una frecuencia de onda particular que el ser humano interpreta. Estas frecuencias de onda del color y del sonido, influencian levemente la frecuencia vibracional de la materia, física u energética, del ser humano. Para ponerlo de manera más sencilla, cuando a una persona le sienta mejor un color que otro o cuando una determinada música le pone de mejor o peor humor, podría decirse que la frecuencia del color o de la música se amolda mejor o peor a su frecuencia única y particular. Aclarados ya estos conceptos, me gustaría volver al tema principal, que es llegar a una definición de arte. Hebert Read dice que en su opinión “el arte es todo lo que da una forma duradera a la aprehensión por parte del hombre de las fuerzas vitales que poseemos (…) El arte intenta contarnos algo: algo del Universo, del hombre, del artista mismo. Representa, en definitiva, un sistema de conocimiento tan precioso para el hombre como el mundo de la filosofía o de la ciencia.” Es decir, entendiendo esto, podemos decir que el arte es un lenguaje y que una persona al crear una obra de arte está queriendo transmitir algo. En una clase, el Profesor Diego Levis dijo que cada obra se da en un espacio y en un tiempo determinado, es un reflejo de la sociedad y no podría haberse dado en otro contexto. Entonces, podríamos decir que el arte es una simbología de un sentimiento, una idea, una experiencia personal en un contexto determinado.
Pero eso no es todo. El artista al crear una obra elige los materiales y los colores que desea utilizar. Seguramente elegirá los colores y materiales que a él más le gusten, aquellos que representen de alguna manera lo que quiere expresar. Cada uno de estos colores u objetos que él elija son materia y transmiten una frecuencia particular. Entonces al crear una obra, el artista estaría generando un elemento material con una frecuencia única y particular. A su vez, él también tiene una frecuencia vibratoria, ésta va siendo modificada por el medio en el que está a través del tiempo. Si el arte es un lenguaje, el autor de la obra querrá transmitir algo personal. Estaría intentando de transmitir su propia frecuencia vibratoria en un determinado momento. El espectador, por su parte, al ver la obra se sentirá atraído o no por la frecuencia que ésta transmite. Si las frecuencias de onda generadas por los colores y materiales que el artista eligió se amoldan a su propia frecuencia, la obra será de su agrado. Y de esta manera, se cerraría el circuito comunicativo entre el autor de la obra y el espectador.
El arte es entonces, a mi entender, un lenguaje que intenta transmitir simbólicamente, a través de frecuencias de onda, un sentimiento, una experiencia o una idea del artista y del medio en el que éste se mueve. Es un modo que tiene el ser humano de reproducir su propia frecuencia vibratoria generando una nueva, similar. Ésta se transmite a cada espectador. Así, se genera un nuevo circuito comunicativo, que nos intenta conectarnos a todos y va más allá de las palabras, las miradas y las acciones.